Las bases para mesas son estructuras profesionales de acero, hierro fundido, aluminio o metal combinado para mesas de cafeterías, restaurantes y bares. El catálogo incluye modelos de 72 a 75 cm para mesas de comedor, de 109 a 110 cm para mesas altas y de hasta 57 cm para mesas bajas, compatibles con tableros de HPL, madera, piedra artificial o piedra natural. Las referencias están disponibles en stock o bajo pedido, con envío a España y Latinoamérica.
Las bases forman parte de la sección de mesas y componentes dentro del catálogo de mobiliario para cafeterías, bares y restaurantes. En los proyectos de hostelería es habitual comprar la base por separado del tablero, ya que permite seleccionar de forma independiente la altura, el material y el estilo, además de sustituir únicamente la pieza dañada o desgastada sin comprar una mesa completa.
Comprar la base y el tablero por separado: ventajas para el restaurante
Una mesa completa siempre incorpora una combinación de tablero y base definida por el fabricante. Cuando un restaurante necesita entre 40 y 60 mesas, esa configuración estándar no siempre se adapta a la distribución del salón, al uso previsto o al presupuesto. Elegir la base y el tablero por separado permite resolver tres necesidades prácticas.
En primer lugar, ofrece mayor flexibilidad. Un tablero redondo de Ø 70 cm para dos personas y uno rectangular de 120 × 80 cm para cuatro pueden utilizar, en algunos casos, una base de la misma colección, siempre que la carga admisible, el tamaño de la placa superior y el sistema de fijación sean compatibles. Esto simplifica los pedidos y reduce la cantidad de referencias necesarias para futuras sustituciones.
En segundo lugar, permite controlar mejor el presupuesto. En muchas configuraciones, comprar por separado un tablero de HPL y una base metálica puede resultar más económico que adquirir una mesa completa de calidad comparable. En establecimientos con más de 50 plazas, la diferencia puede ser relevante dentro del presupuesto global.
En tercer lugar, facilita la reparación. Si el tablero se raya o la base pierde estabilidad después de varias temporadas, solo es necesario sustituir el elemento afectado. Esto reduce los costes de mantenimiento y permite conservar la imagen del salón sin renovar todo el mobiliario.
Regla práctica: la base y el tablero deben elegirse conjuntamente según la altura final, las dimensiones de la placa superior, el sistema de fijación y la carga máxima admisible. Una base de hierro fundido o de acero reforzado puede ser adecuada para determinados tableros pesados de piedra o madera maciza; las bases de aluminio suelen reservarse para materiales más ligeros. La compatibilidad exacta debe comprobarse en cada referencia.
Altura de la base: mesa de comedor, mesa alta o mesa baja
La altura es el primer parámetro que debe comprobarse al elegir una base. En hostelería existen tres configuraciones principales, cada una vinculada a un uso diferente.
Altura de comedor: 72–75 cm — el estándar para la mayoría de las mesas utilizadas en cafeterías y restaurantes. Es compatible con sillas cuya altura de asiento suele situarse entre 45 y 47 cm. Este intervalo cubre gran parte de las mesas de comedor y de trabajo utilizadas en los salones.
Altura de bar: 109–110 cm — destinada a las mesas altas de bar y a los mostradores. Normalmente se combina con sillas altas o taburetes cuyo asiento mide entre 72 y 80 cm. Se utiliza en zonas de asiento elevado, barras y terrazas organizadas para un servicio rápido o semidepie.
Altura de café o lounge: hasta 57 cm — adecuada para mesas auxiliares, mesas de centro y mesas bajas en zonas lounge. Se combina con sillones lounge, sofás y bancos tapizados.
Materiales de las bases: hierro fundido, acero y aluminio
Hierro fundido — un material denso y pesado, utilizado con frecuencia en bases destinadas a mesas fijas. Su peso aporta estabilidad y puede hacerlo adecuado para determinados tableros pesados de piedra natural, granito o madera maciza, siempre que la base esté correctamente dimensionada y se respete la carga indicada por el fabricante. Un acabado adecuado protege la superficie frente a la humedad y la corrosión. Su principal inconveniente es el peso, normalmente de entre 8 y 15 kg según el modelo, que dificulta el desplazamiento de las mesas.
Acero con pintura en polvo — una solución equilibrada en términos de rigidez, resistencia y facilidad de desplazamiento. La pintura en polvo ayuda a proteger el metal frente a la humedad, la corrosión y el desgaste derivado de la limpieza diaria. Las bases de acero son compatibles con numerosos tableros de HPL, MDF, Werzalit, madera o piedra artificial ligera, dependiendo de la referencia. Son una opción habitual en cafeterías y restaurantes donde las mesas se reorganizan con frecuencia.
Aluminio — un material ligero y resistente a la corrosión, especialmente práctico para terrazas. Suele combinarse con tableros ligeros de HPL, plástico, laminado compacto o madera de poco espesor. Para tableros pesados de piedra o madera maciza debe comprobarse la carga máxima y, cuando sea necesario, utilizar una base de acero o hierro fundido. El aluminio resulta adecuado para zonas donde la movilidad del mobiliario es prioritaria.
| Material | Tableros compatibles | Peso orientativo de la base | Uso recomendado |
|---|
| Hierro fundido | Piedra, granito y madera maciza, según el modelo | 8–15 kg | Salón de restaurante, mesas fijas |
| Acero con pintura en polvo | HPL, MDF, Werzalit, madera y materiales compuestos | 4–8 kg | Cafetería, restaurante, salón reconfigurable |
| Aluminio | HPL, plástico, laminado compacto y madera ligera | 2–4 kg | Terraza, exterior y mesas móviles |
Tipos de bases según su estructura
Base central de una columna — una configuración clásica para tableros redondos o cuadrados de hasta Ø/□ 80 cm aproximadamente. Una cruceta o un disco inferior proporciona estabilidad. Al no haber patas en las esquinas, deja más espacio libre para las piernas. Es una solución habitual en cafeterías y restaurantes con mesas compactas.
Base de dos columnas — diseñada para tableros rectangulares de 120 × 80 cm o más. Las dos columnas distribuyen la carga sobre una superficie mayor sin utilizar cuatro patas en las esquinas. Es adecuada para mesas de comedor y banquetes de cuatro a seis personas.
Base de cuatro patas — una solución estable para tableros grandes o relativamente pesados. Las patas se sitúan en las esquinas de la estructura. Ocupa más espacio bajo la mesa, pero puede ofrecer un apoyo adecuado para tableros de piedra o madera maciza cuando se respetan los límites técnicos del modelo.
Base con mecanismo abatible — permite elevar el tablero hasta colocarlo en posición vertical para encajar, alinear o guardar las mesas de forma más compacta. Es especialmente útil en cafeterías y restaurantes con terrazas de temporada, espacios para eventos y empresas de catering donde es necesario despejar rápidamente una zona. Para configuraciones exteriores, consulte también las bases para mesas de terraza.
Cuántas bases se necesitan para un tablero
Una base central puede ser adecuada para tableros redondos o cuadrados de hasta Ø/□ 70–80 cm aproximadamente. Para un tablero redondo de Ø 90 cm o más, o uno rectangular de 100 cm en adelante, puede ser necesario utilizar una base de dos columnas o dos bases de una columna. Para las mesas rectangulares de 160 × 80 cm o más, es habitual utilizar dos puntos de apoyo separados entre 80 y 100 cm entre sus ejes para limitar la flexión y el balanceo cuando la carga no está distribuida de manera uniforme.
Como referencia inicial, la placa superior debe tener unas dimensiones suficientes en relación con el tablero y las cargas laterales previstas. El criterio del 30–40 % puede servir como orientación en determinadas configuraciones, pero también deben tenerse en cuenta el material, el espesor, la posición de los tornillos y las indicaciones del fabricante.
Compre bases profesionales para mesas de cafeterías y restaurantes, disponibles en stock o bajo pedido, con envío a España y Latinoamérica. La altura, el material, el tipo de base y las fijaciones se seleccionan según el tablero y el uso previsto.